El ex presidente de la FIFA, Sepp Blatter, ha lanzado duras críticas al expresidente estadounidense Donald Trump y al actual presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Blatter expresó su indignación por la anulación de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Floralin Balogun, acusando a Trump de injerencia política en el fútbol. El suizo advierte que el deporte no debe convertirse en un campo de juego para el poder político. A pesar de su propio pasado marcado por escándalos en la FIFA, Blatter argumenta que la independencia del fútbol es crucial. Considera que la decisión de anular la tarjeta roja sienta un peligroso precedente, abriendo la puerta a manipulaciones externas. Blatter insta a proteger la integridad del juego y su autonomía frente a influencias indebidas.