Rusia está trasladando las estructuras de mando de su Flota del Mar Negro desde Sebastopol, en Crimea ocupada, a Novorosiysk. Esta decisión se produce en respuesta al aumento de los ataques ucranianos en la península de Crimea. La información fue difundida por el grupo de inteligencia Atesh. El traslado busca proteger el mando naval de los continuos ataques. Crimea, anexada por Rusia en 2014, ha sido blanco de ataques cada vez más frecuentes en los últimos meses. Este movimiento sugiere una creciente preocupación en Moscú por la seguridad de sus activos militares en la región. Se espera que el traslado se complete en los próximos días.