El arbusto *bitou*, plantado intencionalmente a lo largo de la costa de Nueva Gales del Sur para estabilizar dunas de arena, se ha extendido agresivamente. Actualmente, cubre el 46% del litoral, poniendo en peligro la vegetación nativa de la región. Las infestaciones de *bitou* desplazan a las especies vegetales autóctonas y alteran los hábitats de la fauna local. Las autoridades han implementado un Plan de Mitigación de Amenazas para gestionar y controlar esta especie invasora de manera efectiva. El objetivo es restaurar la biodiversidad y proteger los ecosistemas costeros de Nueva Gales del Sur. La propagación del *bitou* representa un desafío significativo para la conservación ambiental en la zona. Se están explorando diversas estrategias para su erradicación y prevención de su futura expansión.