La obispa de Washington, Mariann Budde, anunció que renunciará a su cargo, pero no hasta finales del mandato del presidente Donald Trump. Budde saltó a la fama rápidamente después de su llamamiento público al presidente Trump para que mostrara “misericordia” hacia las minorías en los Estados Unidos. Su apelación generó una notable atención mediática y un debate público. Aunque no especificó las razones detalladas, la obispa Budde indicó que esta decisión se ha estado considerando durante algún tiempo. El momento de su renuncia, al final del período de Trump, sugiere una posible conexión con la política del presidente. Su partida representa un cambio significativo para la comunidad religiosa de Washington.