La capital de Kirguistán, Bishkek, enfrenta una significativa escasez de conductores de autobús, lo que ha llevado a la necesidad de contratar aproximadamente 600 nuevos empleados. Esta información fue comunicada por Talantbek Kaparov, director de la empresa municipal de transporte urbano de Bishkek, durante una reunión de la comisión permanente del consejo municipal. La falta de personal amenaza con afectar el servicio de transporte público en la ciudad. La empresa busca cubrir urgentemente estas vacantes para garantizar la continuidad y eficiencia del sistema de autobuses. Se espera que la ampliación de la plantilla resuelva los problemas operativos derivados de la escasez de conductores. Las autoridades locales están tomando medidas para agilizar el proceso de contratación y atraer a nuevos profesionales al sector.