Bishkek, la capital de Kirguistán, ha experimentado una ola de calor sin precedentes. Ayer, la temperatura máxima alcanzó los 43.5 grados Celsius, rompiendo el récord anterior por tercera vez consecutiva. Esta marca extrema de calor está generando preocupación entre los residentes y las autoridades locales. Las altas temperaturas han persistido durante varios días, exacerbando las condiciones de vida y aumentando el riesgo de incendios. Se recomienda a la población tomar precauciones para evitar golpes de calor y mantenerse hidratada. Las autoridades están monitoreando la situación y podrían implementar medidas adicionales para mitigar los efectos de la ola de calor.