El embajador de Estados Unidos, Tilman Fertitta, causó revuelo en la localidad italiana de Bibione al llegar inesperadamente con su lujoso súper yate. La embarcación atrajo la atención, generando un despliegue policial como medida de precaución. Fertitta no visitó Bibione por negocios, sino para disfrutar de un día de esparcimiento en un parque temático junto a su hija. Este inesperado desembarco interrumpió la tranquilidad habitual del popular destino turístico. La visita del multimillonario y su yate de gran tamaño generó curiosidad y comentarios entre los residentes y turistas presentes. Se desconoce la duración de su estancia en la zona, pero su llegada ya se ha convertido en una anécdota local.