El Laboratorio Mundial de la Desigualdad (World Inequality Lab) ha presentado un plan para reconfigurar la distribución de la riqueza a nivel global. La propuesta central incluye la implementación de impuestos dirigidos específicamente a los multimillonarios. Además, el laboratorio aboga por medidas fiscales que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles, buscando incentivar una transición hacia fuentes de energía más sostenibles. Este plan busca abordar la creciente desigualdad económica mundial y mitigar los efectos del cambio climático. Los detalles específicos de los impuestos propuestos aún no se han divulgado completamente, pero se espera que generen debate entre economistas y líderes políticos. La iniciativa se presenta como una respuesta a la concentración extrema de riqueza observada en las últimas décadas y la urgencia de la crisis climática. El laboratorio, fundado por el economista Thomas Piketty, busca promover políticas públicas basadas en datos y análisis rigurosos sobre la desigualdad.
