Bill Gates, cofundador de Microsoft, ha modificado su postura optimista inicial sobre la inteligencia artificial (IA) y ahora expresa serias preocupaciones. A través de un extenso manifiesto publicado en su blog, Gates Notes, y artículos de opinión en el New York Times, advierte sobre los peligros potenciales de la IA. El cambio de tono refleja una creciente inquietud sobre la falta de planes concretos para gestionar el impacto de esta tecnología. Gates señala que la IA podría tener consecuencias impredecibles y disruptivas a nivel global. Su análisis destaca la necesidad de una preparación adecuada y una regulación cuidadosa para mitigar los riesgos asociados. Esta advertencia subraya la urgencia de abordar los desafíos éticos y prácticos que plantea el rápido avance de la IA.