El entrenador de Uruguay, Marcelo Bielsa, aceptó la responsabilidad por la eliminación del equipo en la fase de grupos del Mundial. La selección uruguaya perdió 1-0 contra España en su último partido, quedando relegada al tercer puesto del Grupo H con solo dos puntos. Bielsa ofreció una explicación inusual sobre un cambio de portero durante el descanso, afirmando que el jugador "decidió parar". La derrota selló el destino de Uruguay, impidiendo su avance a la siguiente ronda del torneo. El técnico argentino se mostró contundente al asumir la responsabilidad del resultado adverso. La actuación del equipo no fue suficiente para superar a Corea del Sur y Portugal en la clasificación del grupo. Este resultado representa una decepción para los aficionados uruguayos y marca el fin del camino mundialista para la selección.