Dos funcionarios públicos en la isla de Yeongjong, Corea del Sur, fueron acusados por residentes tras la tala de árboles en el Bosque Mundial de la Paz para la construcción de una ciclovía. La fiscalía ha desestimado los cargos contra los funcionarios, determinando que no hubo intención de dañar el bosque. La tala, realizada para habilitar el nuevo sendero, generó controversia entre los habitantes de la isla, quienes denunciaron la destrucción de un espacio natural protegido. Las autoridades argumentan que la ciclovía busca promover el turismo y mejorar la infraestructura recreativa de la zona. El Bosque Mundial de la Paz es un parque conocido por su valor ecológico y su simbolismo en favor de la paz. La decisión de la fiscalía ha provocado críticas de grupos ecologistas y residentes locales.
