La historia bíblica de Esther, una joven judía que se convirtió en reina de Persia y salvó a su pueblo de una masacre, es central para la festividad judía de Purim. Investigadores se preguntan si estos eventos narrados en la Biblia son históricos o producto de la ficción. El relato describe cómo Esther ascendió al trono y utilizó su posición para evitar un decreto de exterminio contra los judíos en el Imperio Persa. La autenticidad de la figura de Esther y los sucesos asociados han sido objeto de debate académico durante siglos. Si bien la Biblia presenta la historia como un hecho, la evidencia arqueológica y las fuentes históricas no corroboran directamente la narración bíblica. El debate continúa, con algunos argumentando a favor de un núcleo histórico y otros inclinándose por una interpretación más simbólica o legendaria.