Una crisis interna ha estallado en el movimiento independentista de Biafra (Ipob) en Nigeria, tras la disolución de su dirección por parte de su líder encarcelado, Nnamdi Kanu. Kanu acusa a los miembros suspendidos de abandonar a los prisioneros del movimiento ante las autoridades nigerianas. La decisión de Kanu busca reestructurar el liderazgo del Ipob desde su prisión. Esta medida ha generado tensiones y divisiones dentro del grupo separatista. El Ipob busca la secesión de las regiones del sureste de Nigeria, habitadas mayoritariamente por el grupo étnico Igbo. La situación plantea interrogantes sobre el futuro del movimiento y su capacidad para mantener la cohesión interna. El gobierno nigeriano considera al Ipob una organización terrorista.
