Dos antiguos presos políticos bhutaneses, Chatur Man Tamang y Hasta Bahadur Rai, se encuentran varados en la frontera entre Bután y Nepal tras cumplir más de 18 años de prisión. A pesar de su liberación, las autoridades butanesas no les proporcionaron la documentación necesaria para su regreso. Esto les impide ingresar a Nepal, incluso para buscar refugio en el antiguo campo de refugiados donde vivieron previamente. La falta de documentos legales ha dejado a ambos hombres en una situación de limbo, sin poder establecerse en ningún lugar. Las autoridades nepalíes exigen los documentos de liberación para permitir su entrada. El caso pone de manifiesto las dificultades que enfrentan los exiliados y los problemas burocráticos que pueden surgir tras largos períodos de encarcelamiento. Se desconoce cuál será su futuro inmediato.
