Tras la devastadora inundación del río Bhotekoshi, los supervivientes ahora enfrentan una nueva emergencia: la proliferación de enfermedades. La escasez de medicamentos y la interrupción de los servicios de salud agravan la situación para las familias desplazadas. Los refugios, superpoblados, se han convertido en focos potenciales de brotes infecciosos. Las autoridades sanitarias expresan su preocupación por la rápida propagación de enfermedades debido a las condiciones insalubres y la falta de acceso a atención médica básica. Se requiere urgentemente el envío de suministros médicos y el restablecimiento de los servicios de salud para evitar una crisis sanitaria mayor. La situación exige una respuesta coordinada para proteger la salud de los damnificados y prevenir complicaciones.