Malik Kalchekeyev, un ciudadano kirguís que sobrevivió al trágico ataque terrorista en la escuela de Beslán en 2004, ha solicitado la intervención del presidente de Kirguistán. Kalchekeyev busca resolver la situación de una vivienda que el estado kirguís prometió a su familia como compensación por el trauma sufrido. Después de dos décadas, aún no ha recibido la propiedad. La familia esperó pacientemente la ayuda estatal después de la tragedia. Ahora, Kalchekeyev busca que se cumpla la promesa original del gobierno. Este caso pone de relieve la importancia de abordar las necesidades de las víctimas de terrorismo a largo plazo.