Un neurocientífico británico, David Cox, consume bayas a diario como parte de su dieta. Según Cox, estos frutos podrían tener un impacto significativo en la salud durante las últimas etapas de la vida. El experto destaca las bayas como un "superalimento" con propiedades beneficiosas para el organismo. Su consumo regular, según afirma, podría ayudar a eliminar células senescentes, a menudo denominadas "células zombis", que contribuyen al envejecimiento. Cox considera las bayas un componente esencial de su alimentación. La investigación sugiere que este tipo de dieta podría promover una vida más saludable en la vejez.
