El ex miembro de la facción Yamina, Amichai Shikli, ha reaccionado a las últimas encuestas que muestran un descenso en la popularidad de Naftali Bennett. Shikli critica duramente el desempeño de Bennett, sugiriendo que no está funcionando eficazmente bajo presión. Sus declaraciones se centran en la percepción de una incapacidad para gestionar situaciones desafiantes. Las encuestas recientes reflejan una disminución en el apoyo público al liderazgo de Bennett. Esta situación ha generado debate dentro y fuera de la facción Yamina. Shikli no ha detallado las presiones específicas a las que se refiere, pero su crítica apunta a una falta de resiliencia en el liderazgo de Bennett. La declaración de Shikli podría tener implicaciones políticas significativas en el futuro cercano.