Jude Bellingham, jugador de Inglaterra, generó controversia durante el empate sin goles ante Ghana en la clasificación para el Mundial 2026. El incidente ocurrió cuando Bellingham tapó su boca mientras hablaba con Jordan Ayew, un jugador de Ghana. Esta acción fue interpretada por algunos como una posible provocación o intento de intimidación. Sin embargo, el árbitro no mostró tarjeta roja al jugador inglés. La decisión ha provocado debate entre analistas y aficionados sobre si la acción merecía una expulsión según las reglas del juego. El partido finalizó con un resultado de 0-0, manteniendo a ambos equipos en la lucha por la clasificación.