Un comunicado del Rectorado ampliado de la Universidad de Belgrado ha desencadenado una nueva campaña en medios afines al gobierno. La campaña se dirige contra académicos y la institución misma, sin especificar acusaciones concretas. Esta ofensiva mediática se produce en un contexto de creciente tensión política en Serbia. Analistas sugieren que la universidad podría estar siendo utilizada como un campo de batalla en la lucha por el control de la narrativa pública. La comunidad académica ha expresado preocupación por la presión ejercida y el posible impacto en la autonomía universitaria. Se teme que esta campaña busque deslegitimar a críticos del gobierno dentro de la institución. La universidad aún no ha emitido una respuesta oficial detallada a las acusaciones.
