Un tribunal de Belgrado ha dictado sentencia de primera instancia contra los padres del joven responsable de la masacre en la escuela primaria Vladislav Ribnikar, ocurrida hace tres años. Vladimir Kecmanović, el padre, ha sido condenado a 14 años de prisión. La sentencia se produce tras un juicio que ha seguido de cerca la opinión pública serbia. Se investigó el papel de los padres en relación con el acceso de su hijo a armas de fuego y la posible negligencia en su supervisión. La madre también recibió una condena, aunque la duración exacta no se especifica en la información proporcionada. Este caso ha reabierto el debate sobre el control de armas y la salud mental en Serbia. Se espera que la defensa presente apelación contra la decisión judicial.
