Trabajadores de la empresa de transporte público GSP de Belgrado protestan frente al gobierno local, denunciando la falta de respuesta a sus demandas previas. Acusan a la Secretaría de Transporte Público y al alcalde Aleksandar Šapić de ignorar sus preocupaciones. Los manifestantes temen una privatización encubierta del sistema de transporte, alegando intentos de "taikunización" – la influencia indebida de inversores privados. Exigen garantías sobre el futuro de la empresa y la protección de los derechos laborales. La protesta se produce tras la entrega de demandas anteriores que, según los trabajadores, no fueron tomadas en cuenta. Buscan diálogo con las autoridades para evitar la posible pérdida de control público sobre el servicio de transporte.