Declaraciones recientes en Belgrado han generado controversia al cuestionar la idoneidad del jefe de la policía de la ciudad. Besir Beširević afirmó que un alto cargo policial no debería estar asociado ni siquiera con delitos menores, como el robo de una cantidad insignificante de dinero. La declaración se realizó en el contexto de acusaciones más serias, específicamente una conexión potencial con un asesinato brutal. Beširević enfatizó que la implicación en un crimen de esta magnitud socavaría la confianza pública en las fuerzas del orden. La gravedad de las acusaciones ha provocado un debate público sobre la integridad y la responsabilidad de los líderes policiales. Hasta el momento, no se han presentado pruebas concretas que respalden las acusaciones, pero la controversia persiste. Las autoridades no han emitido una respuesta oficial detallada a las afirmaciones de Beširević.