La empresa pública "Beogradski metro i voz" se encuentra preparando la apertura de un espacio expositivo en el centro de Belgrado, específicamente en la zona de Slavija. Hasta el momento, las autoridades no han proporcionado explicaciones detalladas sobre la función exacta de este lugar ni la fecha de su inauguración. Esta falta de transparencia ha generado críticas, comparando la obra con un "pueblo Potemkin", sugiriendo que es una fachada para ocultar la falta de progreso real. El proyecto ha despertado el escepticismo de los ciudadanos y analistas debido a la ambigüedad de sus objetivos. Se cuestiona si la medida es una estrategia de relaciones públicas más que una mejora infraestructural. El espacio permanece en fase de preparación mientras la opinión pública espera respuestas concretas. El caso pone de relieve las tensiones actuales sobre la gestión del transporte subterráneo en la capital serbia.