El partido entre Irán y Bélgica en el Mundial terminó en un empate sin goles, un resultado que pone en riesgo la clasificación de Bélgica a la siguiente fase. A pesar de tener un equipo repleto de estrellas como Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku, Bélgica no logró superar la sólida defensa iraní y terminó jugando con diez hombres tras la expulsión de Nathan Ngoy. Irán tuvo varias oportunidades de gol, incluyendo un tanto anulado por el VAR. Con este empate, los tres partidos del Grupo G han terminado en tablas. Bélgica se enfrentará a Nueva Zelanda en su último partido, mientras que Irán buscará asegurar un punto contra Egipto. Las protestas contra el régimen iraní continuaron fuera y dentro del estadio, con abucheos durante el himno nacional. El equipo iraní espera ahora centrarse en el juego tras la resolución de problemas de visado que dificultaron sus desplazamientos.