Irán y Bélgica igualaron a cero en su encuentro correspondiente a la Copa del Mundo. El partido, disputado en Los Ángeles, se mantuvo cerrado durante todo el tiempo reglamentario. Un momento determinante ocurrió tras el descanso, cuando Nathan Ngoy fue expulsado. Esta baja obligó a Bélgica a jugar el resto del encuentro con diez hombres en el campo. A pesar de la ventaja numérica inicial, el equipo belga no logró romper la defensa iraní. Por su parte, Irán resistió la presión y aseguró el reparto de puntos. El resultado deja a ambos equipos con un balance neutro en este enfrentamiento.