La selección belga y la iraní empataron 0-0 en su partido inaugural del Mundial, un resultado que complica las aspiraciones de los europeos. El encuentro, disputado el domingo, estuvo marcado por la expulsión del jugador belga Arthur Theate, conocido como Ngoy, lo que obligó a su equipo a jugar con uno menos durante gran parte del partido. A pesar de la superioridad numérica, Irán no logró aprovechar la ventaja para concretar el gol. Bélgica, considerada una de las favoritas del torneo, mostró dificultades para generar ocasiones claras de gol frente a una defensa iraní organizada. Este empate coloca a ambos equipos en una situación delicada en el grupo, aumentando la presión para los próximos partidos. El resultado representa un revés inesperado para Bélgica y un punto valioso para Irán.
