El equipo belga de dardos, compuesto por Mike De Decker y Dimitri Van den Bergh, fue eliminado en la Copa del Mundo tras una derrota por 2-4 ante Hong Kong. La derrota resultó ser una sorpresa, considerando las expectativas puestas en los jugadores belgas. Dimitri Van den Bergh, visiblemente afectado, abandonó el escenario entre lágrimas debido a su bajo rendimiento durante el partido. Su promedio de lanzamiento fue particularmente bajo, contribuyendo significativamente a la derrota del equipo. Hong Kong demostró ser un oponente formidable, aprovechando las oportunidades y superando a los belgas. Esta eliminación representa un duro golpe para Bélgica en el torneo internacional de dardos.