Las autoridades belgas han expresado por primera vez la sospecha de que la agricultura podría estar relacionada con el devastador incendio forestal en el este del país. El fuego, de proporciones históricas, aún no está completamente controlado y los bomberos continúan luchando contra focos persistentes. Esta nueva línea de investigación sugiere que las actividades agrícolas podrían haber contribuido al inicio del incendio en la reserva natural de Hohes Venn. Las autoridades no han proporcionado detalles específicos sobre las sospechas, pero están investigando posibles causas relacionadas con prácticas agrícolas. El incendio ha causado daños significativos al ecosistema y ha movilizado importantes recursos para su extinción. Se espera que la investigación arroje luz sobre el origen exacto del incendio y las posibles responsabilidades.