Un tribunal belga ha condenado a un conductor a 27 años de prisión por arrollar a una multitud en 2022. El incidente, ocurrido hace dos años, resultó en la muerte de siete personas y dejó alrededor de cuarenta heridos. Las autoridades investigaron el caso como un acto deliberado, aunque el motivo exacto del ataque sigue siendo objeto de debate. La sentencia representa una de las condenas más severas impuestas en Bélgica por este tipo de delito. El acusado, que conducía un vehículo BMW, fue declarado culpable de intento de asesinato y otros cargos relacionados. La tragedia conmocionó a la comunidad local y generó un debate sobre la seguridad en espacios públicos. Se espera que la defensa del condenado presente una apelación contra la sentencia.
