El alcalde de la ciudad belga donde el Union Saint-Gilloise tiene su sede ha prohibido que el club albergue su partido de Europa League contra el Hapoel Beer-Sheva de Israel. La decisión se tomó por preocupaciones de seguridad, aunque los detalles específicos no se han detallado públicamente. El partido se jugará ahora en una sede alternativa, aún por determinar, para evitar posibles disturbios. Esta medida ha generado controversia y críticas, con algunos acusando al alcalde de ceder a presiones políticas. El club Union Saint-Gilloise ha expresado su decepción por la imposición, pero se comprometió a cumplir con la decisión. Las autoridades belgas están reforzando la seguridad en general debido al conflicto en curso en Medio Oriente. Se espera que la UEFA, organismo rector del fútbol europeo, analice el incidente.