El debate sobre el “decrecimiento” como estrategia para combatir el cambio climático ha generado fuertes controversias, como lo demuestra una reciente discusión en LinkedIn entre Tom De Bruyne y un grupo de profesionales de la sostenibilidad. De Bruyne calificó la idea de “decrecimiento” como una fantasía de izquierda, provocando una reacción airada entre consultores, economistas ecológicos y expertos en transición. El autor parece cuestionar la viabilidad y la lógica de reducir deliberadamente el crecimiento económico como medida para abordar los desafíos ambientales. La discusión refleja una tensión creciente entre diferentes enfoques para lograr la sostenibilidad. La postura de De Bruyne sugiere una crítica a las propuestas que implican una reducción generalizada de la actividad económica. El incidente pone de manifiesto la polarización en torno a las soluciones para la crisis climática y la necesidad de un debate más profundo y matizado. Se evidencia la dificultad de encontrar consenso en este tema complejo.