Nuevas protestas contra la inmigración se han registrado este miércoles en Belfast, Irlanda del Norte, escalando la tensión en la ciudad. Las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a emplear cañones de agua para dispersar a los manifestantes. Estos disturbios son una continuación de protestas previas desencadenadas por un ataque con arma blanca perpetrado por un ciudadano sudanés. En los últimos días, se han reportado numerosos ataques dirigidos a viviendas de personas extranjeras. Las autoridades locales han expresado su preocupación por el aumento de la violencia y la xenofobia. La situación sigue siendo volátil y se teme por la seguridad de la comunidad inmigrante. Se están reforzando las medidas de seguridad para prevenir nuevos incidentes y restablecer el orden público.