El ministro británico para Irlanda del Norte, Hilary Benn, ha acusado a individuos anónimos en internet de incitar a los disturbios en Belfast. Los enfrentamientos comenzaron tras un apuñalamiento presuntamente cometido por un inmigrante sudanés y se han prolongado durante dos días. La policía se vio obligada a utilizar cañones de agua contra aproximadamente 300 manifestantes el miércoles por la noche. Los disturbios han involucrado el lanzamiento de piedras y cócteles molotov, resultando en incendios provocados en viviendas y vehículos. Benn calificó la situación como un "motín racista" ante preguntas sobre la naturaleza de los disturbios. Las autoridades investigan la conexión entre los llamamientos online y la escalada de violencia en la ciudad. La situación sigue siendo tensa y las autoridades buscan restablecer el orden.