Miles de personas se manifestaron este sábado en Belfast, Irlanda del Norte, en una marcha contra el racismo y la xenofobia. La movilización fue una respuesta a los recientes disturbios desencadenados por un grave apuñalamiento en la ciudad. Los incidentes previos generaron tensiones y preocupaciones sobre el aumento de la hostilidad hacia las minorías. La manifestación buscó expresar solidaridad con las comunidades afectadas y condenar cualquier forma de discriminación. Participantes de diversos orígenes se unieron para promover la inclusión y la convivencia pacífica. El corresponsal de France 24, Hervé Amoric, cubrió los eventos en Belfast.