Belfast ha experimentado una nueva noche de disturbios debido a la reacción pública tras un ataque violento contra un individuo, perpetrado por un inmigrante. Los incidentes comenzaron el lunes por la noche y se intensificaron el miércoles, cuando la policía recurrió a cañones de agua para dispersar a los manifestantes que se congregaron en las calles. La movilización ciudadana es una respuesta directa al ataque ocurrido en la capital de Irlanda del Norte. Las autoridades policiales intentan controlar la situación y restablecer el orden público. Se han difundido grabaciones de los enfrentamientos. La tensión persiste en la ciudad tras estos sucesos.