A pesar de las recomendaciones del Comité Olímpico Internacional (COI) de hace dos años, que sugerían permitir la participación de atletas bielorrusos y rusos bajo bandera neutral, la prohibición sigue en vigor. Las competiciones atléticas mundiales oficiales continúan excluyendo a estos deportistas. Esta exclusión persiste a pesar de los esfuerzos para encontrar una solución que permitiera su participación sin implicaciones políticas. El COI propuso la neutralidad como una vía para el regreso de los atletas, pero esta propuesta no ha sido aceptada por las autoridades competentes. La situación deja a los atletas de ambos países sin la posibilidad de competir a nivel internacional en su disciplina. El veto continúa generando controversia y debate en el mundo del deporte.