La Federación Mundial de Ajedrez de Damas ha readmitido a Bielorrusia en sus competiciones, a pesar de las controversias y el éxodo de la mitad de los mejores jugadores del deporte. El presidente de la federación bielorrusa ha expresado su deseo de que Rusia sea el próximo país en ser readmitido, tan pronto como finalice la guerra en Ucrania. Esta decisión ha generado críticas, especialmente por parte del jugador estonio Janek Mäggi, quien argumenta que el nivel competitivo ha disminuido significativamente debido a la ausencia de jugadores clave. Mäggi también señala que una federación pequeña no debería tener la capacidad de dictar su propia política exterior, implicando una presión indebida. La readmisión se produce en un contexto de debate sobre la participación de atletas de países involucrados en conflictos internacionales en eventos deportivos globales. La federación defiende su postura, pero enfrenta el escrutinio de la comunidad ajedrecística y la preocupación por la integridad del deporte.
