Bielorrusia ha dejado de utilizar equipos que podrían haber sido empleados para controlar drones de ataque rusos, según fuentes ucranianas. Esta medida se produce después de un ultimátum emitido por Ucrania. El presidente Volodímir Zelenski anunció que estos dispositivos dejaron de funcionar el 22 de junio y que Kiev realiza un seguimiento diario de la situación. La acción bielorrusa sugiere una posible respuesta a la presión ejercida por Ucrania sobre el apoyo de Minsk a Rusia. No se han ofrecido explicaciones oficiales por parte de Bielorrusia sobre la desactivación de la infraestructura. El cese de operaciones de estos equipos podría limitar la capacidad de Rusia para llevar a cabo ataques con drones desde territorio bielorruso. La situación se mantiene bajo vigilancia constante por parte de las autoridades ucranianas.