Una mujer de 32 años en la ciudad de Beira, Mozambique, consumió una sustancia tóxica y la administró a sus tres hijos de 6, 8 y 11 años durante la semana pasada. Desafortunadamente, dos de los niños fallecieron en el lugar del incidente. La madre y el hijo restante sobrevivieron y actualmente están hospitalizados en el Hospital Central de Beira (HCB), donde reciben atención médica. Este trágico suceso ha reabierto el debate sobre la importancia de la salud mental y la necesidad de un adecuado enquadramento penal en casos similares. Las autoridades están investigando las circunstancias que llevaron a esta devastadora tragedia familiar en Beira. El caso plantea preguntas sobre el acceso a servicios de salud mental y el apoyo a familias en situación de vulnerabilidad.