Una vendedora ambulante en Beijing, conocida como la “tía del muslo de ganso” por su popular puesto de carne a la parrilla, ha confesado que el producto que vendía no era auténtica carne de ganso. Chen Xiufeng admitió haber engañado a miles de clientes, quienes expresaron indignación al descubrir el fraude. La vendedora se hizo famosa por su negocio y la calidad percibida de sus productos. La revelación ha generado controversia y desconfianza entre los consumidores locales. Las autoridades investigan el caso para determinar el alcance total del engaño y las posibles sanciones. El incidente destaca la importancia de la regulación y el control de calidad en la venta de alimentos en la vía pública.