Un restaurante de lujo en Beijing, llamado “Kings Joy”, ha generado controversia al prohibir el acceso a funcionarios chinos. Ubicado frente al histórico Templo Lama, el establecimiento se describe como un centro de entretenimiento secreto, accesible a través de un camino discreto custodiado por seguridad privada. El restaurante se caracteriza por su ambiente lujoso y su personal vestido con atuendos imperiales. La medida de prohibir a funcionarios chinos sugiere una clientela exclusiva y posiblemente discreta, evitando potenciales conflictos de interés o escrutinio público. La ubicación y el aura de misterio que rodean a “Kings Joy” han despertado la curiosidad de los medios y el público. Se desconoce el motivo exacto de la restricción, pero se especula con la búsqueda de privacidad por parte de sus clientes.
