La tensión entre Netanyahu y Trump por el futuro de Gaza ha dado un giro con una visita discreta a Washington. Netanyahu ha enviado a un estrecho colaborador, conocido como "El Cerebro de Bibi", para mediar en la situación. Esta figura clave, de gran confianza para el primer ministro israelí, no es un diplomático común, sino un asesor íntimo. Su misión en Washington es buscar un terreno común con Trump en medio de desacuerdos crecientes. Se busca esclarecer el papel preciso de este enviado y su posible influencia para resolver la crisis. La visita sugiere un intento de estabilizar la relación bilateral y encontrar una salida a la compleja situación en Gaza.