El distrito de Ealing, en Londres, ha experimentado el exitoso regreso de los castores a su entorno. Estos animales han comenzado a combatir los problemas de inundaciones de manera directa y natural. Mediante la creación de humedales, los castores logran retener el exceso de agua lluvia durante las tormentas intensas. Gracias a este proceso, la zona cercana a la estación de Greenford ha permanecido a salvo de inundaciones por tres años. Además, esta iniciativa ha revitalizado los ecosistemas locales, atrayendo a una fauna diversa. El proyecto demuestra cómo las intervenciones naturales pueden resolver problemas ambientales urgentes. Así, la naturaleza ofrece soluciones eficientes y gratuitas para la infraestructura urbana.