Una turista experimentó una inusual situación en una playa búlgara durante su primer día de vacaciones. Un salvavidas le preguntó si se encontraba bien, debido a su extrema palidez. La turista, sorprendida, se enteró de que el salvavidas la había confundido con un queso mozzarella. El incidente generó confusión inicial, pero el salvavidas continuó explicando la razón de su observación. La palidez de la turista fue tan notable que le recordó al color blanco del queso. El encuentro, aunque peculiar, no parece haber afectado negativamente la experiencia vacacional de la turista.