Durante la reciente competencia en Bathurst, el piloto Cameron Waters protagonizó un incidente con Matthew Payne al salir de los pits. La defensa agresiva de Waters provocó la furia de Payne, quien calificó la maniobra como peligrosa. El incidente ocurrió en un momento crítico de la carrera, durante una intensa lucha por posición. Aunque no se reportaron colisiones directas, la situación generó tensión entre ambos equipos. Las autoridades de la competencia podrían investigar la maniobra para determinar si se ajusta al reglamento. Este altercado subraya la competitividad extrema característica de las carreras en Bathurst.