Barcelona ha anunciado un aumento significativo en las tasas aplicadas a los pasajeros de cruceros. Anteriormente, la tarifa máxima era de ocho euros por persona; ahora, se elevará hasta 30 euros. Esta medida busca regular el creciente turismo de cruceros en la ciudad. Las autoridades justifican el incremento como una forma de gestionar mejor el impacto económico y social del turismo masivo. El aumento de las tasas podría afectar la elección de Barcelona como destino para algunas compañías de cruceros y sus pasajeros. Se espera que los ingresos adicionales generados se destinen a mejorar las infraestructuras y servicios de la ciudad, así como a mitigar los efectos negativos del turismo. La implementación de esta nueva tarifa representa una estrategia más firme para controlar el flujo turístico en Barcelona.