El mercado inmobiliario enfrenta crecientes dificultades de financiación, con costos que podrían mantenerse altos. Ante la proximidad del verano, algunas entidades bancarias están intensificando sus esfuerzos para atraer a compradores potenciales. Esta estrategia busca dinamizar las ventas en un contexto de incertidumbre económica. Los expertos señalan que las condiciones de financiación siguen siendo complicadas. La situación actual genera preocupación en el sector, que observa una posible desaceleración en la actividad. Se espera que las próximas semanas sean cruciales para determinar la evolución del mercado inmobiliario. La persistencia de tasas elevadas podría afectar la capacidad de acceso a la vivienda para muchos ciudadanos.
