El Banco de Canadá decidió mantener su tasa de interés de referencia en 2.25% durante su reunión del miércoles, una decisión anticipada por la mayoría de los analistas económicos. A pesar de esta pausa, la institución financiera reconoció que el riesgo de inflación está aumentando. Esta decisión se produce en un contexto económico global incierto, marcado por presiones inflacionarias persistentes. El banco continúa monitoreando de cerca la evolución de los precios y el impacto de las condiciones económicas internacionales. No obstante, la entidad advierte que futuras subidas de tasas no están descartadas si la inflación no se modera. La estabilidad de la tasa busca equilibrar el control de la inflación con el apoyo al crecimiento económico.