Una empleada de un banco ha sido reprendida por divulgar información confidencial de clientes a través de la plataforma Snapchat. La empleada publicó imágenes de extractos bancarios de los clientes, acompañadas de textos ofensivos y humillantes sobre sus compras. La filtración de datos representa una grave violación de la privacidad y la confidencialidad bancaria. Las autoridades bancarias han iniciado una investigación interna para determinar el alcance total de la filtración y las medidas correctivas necesarias. El banco ha condenado enérgicamente las acciones de la empleada y ha asegurado que se tomarán medidas disciplinarias. Este incidente subraya los riesgos asociados con el uso inapropiado de las redes sociales por parte de los empleados bancarios y la importancia de proteger la información del cliente. Se están revisando los protocolos de seguridad para evitar futuros incidentes similares.